LA GUERRA DE TROYA (Las causas)

La guerra de Troya es el episodio más importante que ha sobrevivido en la mitología y en las leyendas griegas. Se trata de una historia romántica y con un gran atractivo humano: nos encontramos ante la historia del hombre y su lucha por la vida frente al destino y los dioses.
Causas de la guerra.-

La mujer más hermosa del mundo era Helena, hija de Zeus y Leda. Helena se casó con Menelao, rey de Esparta, y cuando Paris fue a visitarlos acababan de tener una hija, Hermíone. Menelao recibió a Paris en su casa, pero Paris pagó su hospitalidad secuestrando a Helena y escapando con ella a Troya.

El inicio de la expedición.-

Menelao utilizó una estrategia muy buena para conseguir un buen ejército. Lo que hizo fue reunir a todos los pretendientes de Helena y a todos los reyes y nobles de Grecia para poder recuperar a su esposa. El jefe de las fuerzas griegas era Agamenón, rey de Micenas y hermano de Menelao. Todos los héroes griegos acudieron de todo el continente para cruzar el río Egeo y dirigirse hacia Troya.

Algún héroe, como fue el caso de Odiseo, fingió tener locura para no ir a la guerra porque sabía que no volvería. Tampoco quería que fuera a la guerra su hijo Telémaco a quien disfrazó de mujer y envió a Esciros para mezclarlo con las hijas del rey Licomedes. Durante su estancia se casó con una de las hijas, Didamía.
Más tarde, Odiseo se dio cuenta de que sin Aquiles no conquistarían Troya y fue a buscarlo otra vez.

La enorme fuerza militar griega formada por Agamenón, Menéalo, Odiseo, Áyax, Diomedes y Aquiles, estaba lista para zarpar, pero el viento se mantuvo en su contra. Finalmente, el profeta Calcante reveló que la diosa Artemis exigía el sacrificio de la hija de Agamenón, Infigenia, antes de que el viento cambiase de dirección.

Agamenón se horrorizó, pero la opinión general lo obligó a realizarlo: Ifigenia, convocada con el pretexto de que iba a casarse con Aquiles, fue muerta sobre el altar. De este modo, el viento cambió y los barcos zarparon

LA COLERA DE AQUILES

Esta etapa se caracteriza por la pelea entre Aquiles y Agamenón. Después de saquear Troya se repartieron el botín, pero Agamenón, para reafirmar su autoridad sobre Aquiles, le quitó su joven esclava Briseida.
Fue aquí cuando Aquiles se encolerizó. No sólo era un insulto a su honor, sino que era una gran injusticia, ya que Aquiles había hecho la mayor parte de lo necesario para conseguir todo el tesoro y el botín del que Agamenón creía que tenía derecho a disfrutar. Como consecuencia, Aquiles se retiró a su tienda y decidió no tomar parte en la lucha.

La lucha se fue agravando poco a poco y los griegos sufrían una fuerte presión sin Aquiles. Agamenón se vio forzado a ofrecer a Aquiles riquezas de todo tipo y la devolución de Briseida, pero el gran guerrero se negó.
Patroclo, hermano de Aquiles, tomo parte de la lucha dirigiendo sus tropas y con su armadura. Finalmente, fue asesinado por Héctor, el mejor guerrero del bando troyano.

Aquiles, apenado por la pérdida de su armadura, mando llamar a su madre Tetis quien le trajo una nueva armadura.

Aquiles se reconcilió con Argamenón y regresó al campo de batalla. Tras haber matado a muchos troyanos y sobrevivir al ataque del río Escamandro, Aquiles pudo finalmente encontrar a su principal adversario, Héctor.

Finalmente, ambos héroes se encontraron y tras dar tres vueltas a la muralla de Troya, se enfrentaron cara a cara. Aquiles envió su lanza a la garganta de Héctor y posteriormente lo sometió a numerosas vejaciones para vengar la muerte de su hermano Patroclo.
A continuación, Aquiles organizó un funeral por su hermano. Los restos de Patroclo se pusieron en una urna y se enterraron en un montículo. Cada día, al alba, Aquiles arrastraba el cuerpo de Héctor alrededor del montículo. Príamo, padre de Héctor, se dirigió al campamento de Aquiles para pedirle que enviara el cuerpo de Héctor a Troya para poderle hacer un funeral por su muerte. Aquiles se conmovió y aceptó su súplica.
Tras la muerte del guerrero más grande, los griegos decidieron aplicar la astucia para tomar Troya.
LA CAIDA DE TROYA
Casi todo el mundo conoce la leyenda del Caballo de Troya: los griegos, que asediaban la ciudad de Troya, construyeron un enorme caballo de madera, se metieron en él y dejaron que los troyanos, pobres ingenuos, lo introdujeran dentro de la ciudad creyendo que era un regalo. Los griegos habían quemado sus tiendas y les hicieron creer que Troya ya no sería tomada.
Al caer la noche, los griegos salieron del caballo y se unieron a sus compañeros que llegaban en barcos. Posteriormente, los troyanos despertaron para encontrarse su ciudad en llamas. Entre los pocos que consiguieron escapar de las llamas estaba Eneas, hijo de Anquises y Afrodita. Avisado por su madre, abandonó la ciudad con su hijo Ascanio y su anciano padre, llevándose con él los dioses de Troya. Finalmente, Eneas llegó a Italia donde fundó una nueva Troya más grande.

Un pensamiento en “LA GUERRA DE TROYA (Las causas)

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    Thanks a lot,Sara

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